21.6.13

La de la sonrisa roja - Parte I.

La densa atmósfera de humo y pedazos de un alma rota. Al fondo de la estancia, al otro lado de todo aquel dióxido de carbono, su silueta reposaba tendida, casi inerte, sobre un sillón de orejas, esos que tanto les gustan a los ancianos. Y es que él, en alguna parte de su interior, era ya todo un anciano, un hombre que ha vivido demasiado y se prepara para morir.

Sus brazos rígidos, casi muertos, y al final de uno de ellos, un cigarrillo se consume mientras su mirada se sumerge en la nube de humo como quien se tira desde un altísimo trampolín, lanzándose al vacío, al abismo de sus recuerdos y sus pasiones, todos esos sentimientos reprimidos que un día confesó... Pero qué gran error, decirlos en alto cuando el receptor es ella, la mujer de sus sueños pero también la de sus pesadillas. La de las piernas kilométricas, al final de las cuales los afilados tacones se preparaban para perforar sus entrañas. La de las manos finas... La de la mirada incisiva... La de la sonrisa roja...

Cierra los ojos a la par que un nuevo montón de ceniza se precipita al suelo. Espera la oscuridad de sus párpados pero se encuentra con el rojo de sus labios, y de repente, con el dulce aroma de su piel. Pero sabe que ese aroma no es un mero recuerdo, y aunque se resiste a creerlo en un principio, acaba abriendo los ojos. Su pasado le apuñala por la espalda, desde el interior del mullido respaldo del sillón.

"¿Qué demonios haces aquí?", pregunta con tono cansado, con aparente desinterés.

Se incorpora con naturalidad, intentando apartar la mirada de sus ojos casi transparentes, a veces blancos, a veces azules. Ojos de criatura sobrenatural, de criatura inmortal, de espíritu, de licántropo o vampiro, de recuerdo que siempre vuelve. Apaga su cigarrillo, y al otro lado de la densa nube de humo, bajo ese foco de luz amarilla sobre la mesa en la que se acumulaban los papeles, esos que todavía hoy le mantenían vivo, su figura se perfilaba tal y como lo hacía en sus memorias.

"Tenía que volver, lo siento", musitó ella, con un hilillo de voz casi roto.
"Ya veo...", cierta áurea sarcástica le rodeó.

Pero él seguía sin prestarle esa atención que ella buscaba, de la que ella se alimentaba. Encendía otro cigarro mientras en el cenicero todavía se extinguía el último aullido del cigarrillo número cuarenta y dos, el que había visto cómo todo había comenzado y había terminado con ella. El que había sido testigo de que la primera página comenzaba con su nombre, y que la última frase concluía con su maldición.





Sí, están cambiando muchas cosas por aquí.
Dije que este verano cambiaría el diseño... Y ya lo veis, entramos hoy, e inauguro hoy el cambio de look radical del blog. No os diré mucho, os dejo que investiguéis lo nuevo a vuestro antojo, aunque aún cambiaré algunas cosillas más.

6 comentarios:

  1. HOLA. ESTOY COMENTANDO LA PRIMERA. INCREIBLE PERO CIERTO YAIZA. PRIMERA. QUE BIEN SUENA EH. ¿Sorprendida de mi rapidez?
    Lo primero decirte que me gusta que ponga 'Parte I'. ¿La parte II está cerca? Espero.
    ¿Cigarrillos en un texto de Yaiza? Es como verme a mí comentando la primera, cosas que solo pasan una vez en la vida. (PERO QUE ME ENCANTA, EH).
    A ver, miarma', ¿cómo consigues transmitir tanto en tan pocas palabras? ¿cómo haces para hacernos ver la cantidad de sentimiento que pones en tus textos? Tarea difícil que tu siempre consigues.
    ¿Quién es la chica? ¿Qué paso entre ellos?
    Necesito la siguiente parte.
    Enhorabuena y te asdfghj de nuevo,
    Lau.

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  2. AY. Sí, demasiadas cosas están cambiando aquí, empezando por el diseño y acabando por el estilo de tus textos. Y no para mal.
    ¿No se te hace extraño que este sea tu blog? Después de tanto tiempo con ese diseño de fondo azul verdosos (o azul agua o algo así, nunca aprenderé qué color es cada uno). Pero supongo que a todos se nos hace raro nuestro blog al rediseñarlo. Pero, ¿sabes? Me gusta el resultado.
    Y respecto a esa entrada (que veo que continuará), noto un toque distinto, no sabría cómo explicarlo, pero hacia bien, es... no sé, sé a lo que me refiero pero no cómo decirte, ay.
    Y es tan largo el olvido... Y espero que no sea así con la espera de la siguiente parte, me gusta mucho Yaiza.
    Un beso<3

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  3. Guau.
    He tenido que verificar un par de veces para saber si realmente estaba en el imaginaydesea de Yaiza, o no sé dónde.
    Me encanta, ha sido como entrar por primera vez, observar todo y joder, volver a enamorarme de este rinconcito (Que se está convirtiendo en una página esencial en mi buscador.)
    En cuanto al texto, apf, creo que quiero leer la segunda (DESEADA) parte y ya después hacer una valoración más general, porque en realidad, no sabría hacía donde enfocar mi comentario. Han sido demasiadas sorpresas por hoy.

    Te admira, mucho, mucho,
    Mir.

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  4. Se te da bien sorprendernos ¿eh?
    La descripción de la mujer y cómo el pasado le arrebata la oscuridad de sus párpados -que él tanto deseaba- para inyectarle el rojo de su sonrisa.
    Transmites muchísimo en esta entrada, y sé que puedo confiar en ti a la hora de pensar que en la segunda parte nos vas a dejar con la boca más abierta.

    Te admira,
    -muchísimo-,
    S.

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  5. Que te voy a decir que no te haya dicho ya? Genial, eres auténtica! No lo dejes nunca!!

    Que quien soy? Tu seguidor y admirador desde que te leí por primera vez... Adivina!

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  6. Yaiza, hacia demasiado que no me pasaba por aquí, ahora por fin tengo todo el verano para dedicarlo al blog y a lo que me gusta! Tus relatos siempre son perfectos, la ultima frase me ha dejado Ö es que siempre sabes como terminar una entrada y para mí eso es super importante, el final tiene que ser perfecto!
    <3

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