18.6.13

Y Eurídice, al fin, no se desvaneció.

Escapando del agotador ritmo, ritmo agitado, de la sociedad. La luz solar se filtraba tenue y pura entre las ramas de los árboles que sobre sus cabezas se erigían, como gigantes que velaban por su seguridad, por su bienestar. ¿Quién sino? ¿Quién iba a velar por ellos si no lo hacía la Madre Naturaleza? Recorrieron en silencio los caminos, caminos ondulantes y sinuosos, tal y como ella los quiso en su día. Caminos de tierra, por donde el agua fluía en época de lluvias, erosionando el terreno y castigando a todas aquellas plantas que, desafiando a la reina, osaban crecer en el lugar por el que el cauce había de fluir.

Sus manos entrelazadas, él frente a ella. El ritmo estrepitoso de sus cuerpos deslizándose entre los árboles, las risas que se fundían con el piar de los pájaros, sus pisadas que camuflaban corazones rotos. Ella le seguía entregada, él se aseguraba de no perderla. Una sonrisa al viento de vez en cuando, pero apenas miradas, como si de un Orfeo se tratase, que por miedo a que su gran sueño se desvanezca, prefiere dirigir su mirada al frente.

Susurros tímidos.
"¿A dónde vamos?"
"Shh, calla..."

Y continúan esquivando troncos y plantas, insectos que no merecen morir bajo sus pies y cualquier tipo de obstáculo que pudiese interponerse entre ellos y aquel momento tan mágico que perseguían, ese momento mágico que aliviase lo que un día la sociedad destruyó. Lo que la sociedad demolió, lo que la sociedad enterró bajo toneladas de escombros. Y creían que sus ilusiones ya estaban muertas, sin posibilidad alguna de alzar el vuelo cuando, llegados a un precioso claro del bosque, la visión de decenas, centenares, ¡millares! de mariposas, que agitaban sus alas ante la inesperada presencia de sus ojos inquietos y maravillados, los envolvió en un huracán de magia.

¡Sus ojos llenos de vida! Sus ojos, que contemplaban pasmados la escena, en la que todos los colores de la escala cromática se mezclaban. El sonido del aleteo suave los bañó en esa atmósfera en la que todos los escombros se volvieron ligeros, y como resurgiendo de sus cenizas... Orfeo miró a su Eurídice, tomando sus finas y delicadas manos, tan frágiles como las alas de todas aquellas mariposas. Pero Eurídice no se desvaneció, porque ya la bañaba el sol de la superficie, ya era libre... Eurídice no desapareció, sólo le miró. Y como si sus pestañas fuesen el ligero aletear de cualquiera de esos maravillosos seres cuya tranquilidad había sido perturbada, que aleteaban en señal de alerta, la onda expansiva de su mirada llegó hasta sus labios, en los que no pudo permanecer por más tiempo ese beso que devolvería la tranquilidad a sus vidas, a ese bosque, incluso a las mariposas que, por fin, se calmaban y empezaban a posarse con ligereza sobre los troncos de todos esos grandes árboles, esos gigantes que todavía velaban por sus vidas.


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Más de un mes que no publicaba, ¡uff! Ya pensábais que os habíais librado de mí, ¿eh?
Pues no, sólo he estado terminando segundo de bachillerato (es decir, muchos exámenes y haciendo la PAU, Prueba de Acceso a la Universidad). Así que he tenido 0 tiempo y, por desgracia, tuve además una gran crisis creativa.
Hoy, por fin, he vuelto. Intentaré recuperar el ritmo habitual, más que nada porque las estadísticas del blog se han ido a pique y habrá que remontarlas. También ahora tengo más tiempo, así que me pasaré por vuestros blogs con mucho gusto.

¡Un gran saludo, por no olvidarme!

7 comentarios:

  1. Sí, lo sé, ¿yo comentando? Sí. Y algo más raro todavía, ¿yo comentando la primera? Pues sí. Y es que me he propuesto para este verano retomar el blog y con ello mis tradicionales comentarios.

    ¿Y qué tengo que decir de esta entrada, si ya lo he dicho todo una y tantas veces?

    Y ellos se pierden en un bosque, un bosque que ellos crean, evitando la oscuridad de sus preocupaciones y buscando la luz de sus ilusiones.

    Es curioso que reflejes tus dotes de pintura al describir sus ojos. Parece una tontería, pero me ha llamado la atención jajaja.

    Un beso, Yaiza.

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  2. Vale, al final me he adelantado (no podía aguantar hasta la noche, sinceramente). Menuda preciosidad de texto querida, y vaya originalidad, ¿mariposas? Estás loca, pero me gusta. Escribir es lo tuyo, no hay duda (y pintar, y dibujar, y etc etc). Ya echaba de menos leerte así es que espero que sea verdad que vas a publicar más esta semana, estoy esperando leerte. Yo también volveré pronto, Yai, lo prometo (bueno mejor no prometo nada que ya sabes lo caprichosa que es la creatividad).
    No creo que tenga nada más que decirte, ya lo sabes todo.
    Espero leerte pronto y espero que tú también puedas leerme pronto.

    Te admira y, sobretodo, te quiere,
    Ana.

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  3. Por fin de vuelta! Aunque es normal que te ausentaras, no te preocupes hahahaha Me alegro de tenerte de vuelta, más con este texto tan maravilloso.
    La Yaiza de siempre con esencia a verano, hummm me gusta^^

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  4. Bien, leerte es como leer a Quevedo o a Góngora, la belleza de tus palabras, joder, escalofriante.

    Es increíble la original idea de hacerlo como un tema mitologico. De verdad, yo intento no ponerte comentarios chorras, intento transmitirte lo que tú me transmites. Pero nunca lo consigo. Porque tienes la fuerza de crear en mi cabeza escenas (escritas) que ni yo misma imaginaba.

    Enhorabuena y espero poder leer textos nuevos tuyos, tres de cada dos noches.

    Gracias,
    M.

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  5. (¿Y tienes la cara de venir a decirme a mí que escribo nosédequé forma?)
    A ver, primero, te echaba de menos.
    Que sí, que yo tengo mi manera de escribir tan... ''mía'' que a veces cuesta entenderme porque me dejo llevar por las palabras y agh. Pero he venido aquí a hablar de ti.
    Se echaba de menos tus escenas descritas de forma tan genial. Que joder, tu eres la viva imagen de describir una escena tan al milimetro que no se nota pero se siente.
    Ya sabes.
    Esa maravilla que poca gente logra, la de hacer sentir con las palabras y no solo entretener.
    Ese susurro de ''sígueme'', ese.
    Ese título, Yaiza.
    Todo tan relacionado de una manera tan fina y tan exacta que es increíble.
    Te admiro, Yaiza, pero a lo grande.
    Y si yo busco una editorial, tú también.
    Gracias por volver,
    te adora,
    S.

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  6. A ver por partes, porque yo venía muy contento de ver que habías escrito y he tenido que darle a actualizar la página 3 veces xDDDD creía que no se me cargaba la pagina, aunque bueno, ahora creo que es que el fondo es blanco (esperemos que sea eso, sino ya aviso que el comentario no tiene sentido alguno y es problema de mi chatarra que no carga xDDD) blanco enserio? cambiazo? xDDDDD k fuerte no?! ojala yo tuviera el valor para cambiar algo de mi blog, pero lo cierto es que siempre ha sido negro y se me haría raro de otra forma u.u además soy un chico, y no hay muchos por aquí como yo, por lo que tampoco hay muchos blogs negros (que eso no quiere decir que las chicas no puedan negro) lo que quiero decir es que me cuesta cambiar las cosas, y que se me dan mal por el hecho de ser un chico. No sé, a las chicas se os da mejor esto de organizaros.
    Por otro lado y por lo que yo venía a decir, has vuelto!! dios por fin, un mes y pico sin maravillas como estas, porque sigue siendo buena de las buenas eh? o quizás llevaba tanto tiempo sin leerte que ahora me lo parece. El caso es que me encanta, y que como siempre, se echaban de menos ver tus imagenes, no sé como lo haces, pero siempre encuentras imágenes perfectas. Y ya que estoy hablando de imágenes me gusta el tigre de la derecha, que si estaba antes no lo sabía u.u (lo he visto buscando a donde han ido a parar las etiquetas)
    Se te quiere y esas cosas

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  7. Sí, llego tarde, mucho, pero aquí estoy.
    ¿PERO PORQUÉ HACES MARAVILLAS COMO ESTA? ¿DE DONDE SALE? ¿COMO? QUIERO SABER TU SECRETO.
    Vale. Quiero transmitirte lo que tú me transmites pero no puedo. Solo decirte que es increíble. Especial. No es como siempre, siempre cambias, y siempre me sorprendes. Y eso es bueno.
    Te asdfghj,
    Lau.

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