24.6.13

La de la sonrisa roja - Parte II.


Durante eternos segundos, el silencio se hizo unánime. Abarcó desde el más recóndito rincón del planeta, ese planeta en el que parecían estar atrapados abandonados a su suerte. Y solos. Totalmente abandonados y solos. Sin nadie más que les protegiera al uno del otro, sin nadie más que les pudiera hacer creer, aunque fuese por un momento, que aquello ya era agua pasada. Abandonados a su suerte, condenados a encontrarse una y otra vez. Qué caminos tan caprichosos estos del destino, que pudiendo elegir el camino más corto pierden el tiempo con cruces y más cruces en los que los semáforos ya ni siquiera funcionan.

"Oye... ¿podemos hablar?", y ahí estaba la nueva colisión, la del nuevo cruce sin semáforos.

Él alzó la mirada inconsciente de lo que hacía. Y otra colisión, que dejó su corazón hecho pedazos de nuevo, antes siquiera de que hubiese encontrado todas las piezas del rompecabezas. Así, se miraron fijamente. De nuevo, se hizo el silencio. Un silencio frío y a la vez cálido. De un frío traído por el recuerdo del pasado, y de una calidez brindada por esa llama que parecía resurgir de esas cenizas en las que las colillas de los cigarrillos totalmente consumidos se enterraban.

Y esos ojos... Ay, esos ojos. Y esos labios. Y ese rizo que le caía sobre la cara.

Pero para cuando apartó la mirada de aquella montaña de belleza nociva, ya era muy tarde. La primera calada del nuevo cigarrillo le sirvió para calmarse un instante, para relajar toda aquella explosión de sensaciones que aquel recuerdo inmortal había producido en él. Por un momento, quiso llorar. Llorar tinta en todos esos folios en blanco que guardaba para situaciones de emergencia junto a los mismos que contaban cómo su corazón había sido perforado por sus tacones de aguja la última vez.

¿Era una situación de emergencia? Sí. Pero, ¿iba a ponerse a llorar tinta una vez más? ¿Estaba dispuesto a admitir que aquel libro no estaba terminado y añadir un nuevo y catastrófico capítulo a aquella historia de amor dolor? Él mismo se sorprendió respondiendo sus preguntas mentales, agitando su cabeza de lado a lado en un movimiento pesado mientras el humo se escapaba de entre sus labios como un día lo hicieron sus palabras.

"No te marches, por favor. Quédate conmigo...", pero la única respuesta que obtuvo entonces fue el silencio del rojo de sus labios al otro lado del teléfono, y su repentina ausencia injustificada.


8 comentarios:

  1. Yai, ¿por dónde empiezo?
    El diseño, sí, empecemos por el diseño. Vaya preciosidad, querida. Así le das más importancia a tus textos y eso me gusta. Sin hablar de la preciosidad de tigre que has puesto jajajaj
    Bueno, en cuanto a la entrada, simplemente me ha encantado. Es una maravilla. Y el pasado siempre vuelve, no me gusta que el pasado se convierta en mi presente pero muchas veces es inevitable, ¿no? La vida del chico debe de ser un infierno. Un infierno sin fin. Y como siempre tu forma de escribir me deja alucinada, no sé como lo haces, pero sigue haciéndolo.
    Por cierto, vi el otro día en tu twitter que tenías curiosidad por como nos imaginábamos a tus personajes. Allá voy, el chico, moreno y con el pelo muuuy deshecho, delgado, pero no muy fuerte. Desgastado, con ojos marrones o azules oscuros y cansados. Mmmm y con ropa oscura, algo así como una camisa a cuadros y vaqueros, pero oscuro jajajaja Espero que coincida un poco con lo que te habías imaginado tú.
    Creo que esto es todo, no dejes nunca de escribir, espero leerte pronto.

    Te admira y, sobretodo, te quiere,
    Ana.

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  2. ¿Y qué fumador no fuma cuando quiere olvidar su dolor? Y aunque yo no crea en eso del destino, siempre buscaremos los caminos más difíciles, a pesar de todo, porque siempre queda la última gota de esperanza cuando algo te importa, y si quieres que no se seque, no lo tienes fácil. ¿O es que de verdad quería olvidar a esa chica de los labios rojos? Hace poco me dijeron que a parte de nuestro cerebro del amor está muy cerca de la del odio, y es muy fácil confundirse, tal vez es cierto que el libro no estaba terminado y que esa situación de emergencia requería tinta para un nuevo capítulo.
    Fantástico, Yaiza.

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  3. "y su repentina ausencia injustificada."

    Duele que se vayan sin explicaciones.

    Por lo demás, me gusta tu estilo de escribir, me recuerda al mío, misterioso, sin detalles materiales, simplemente emocionales, contando una historia que más puede dar rumbo a una imaginación en la mente, un poco guiada, pero totalmente abierta.

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  4. Vale. Esto...eh...a ver. Esto es complicado. Muy mal Yaiza, me estás pidiendo que comente cuando estoy sin palabras, ¿qué se supone que tengo que decir? ¿Que cualquiera que pisara por primera vez tu blog ni se le pasaría por la cabeza que tienes 18 años debido a tu elevada técnica al escribir? Si es así, te lo digo. Es incomprensible que siendo tan joven (sé que sueno a abuela pero es lo que pienso) posiblemente escribas mejor que gente que lleva toda su vida dedicándose a ello. No exagero. ¿Cuándo has adquirido la experiencia, antes de nacer? Estos dos textos, con cada una de sus metáforas, comparaciones y oportunos adjetivos, son sublimes. No creas historias Yaiza, creas personas, con un trasfondo infinito; y creas ambientes propios de una película. Me han encantado los sentimientos que se dejaban ver en cada escena, en cada movimiento que realizaban. Me has enamorado, definitivamente. Siento haber tardado en comentar, ya sabes que me gusta hacerme de rogar (qué excusa más mala, dirás). Por cierto, genial el cambio de diseño.

    Se inyectaría tus letras en vena para volverse un poco más sabia,

    Daw.

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  5. Bueno, pues ya estoy por aquí. Y la verdad no muy contento, porque creo que es la primera vez que no voy a saber como explicarme. Normalmente tus textos son algo que me encantan terriblemente, cargados todos con esas metáforas que se te dan tan bien de poner (chica parece que eso de poner metáforas venga contigo ya de fábrica, increíbles en todos los aspectos y parecen tan sencillas salidas de ti) y esos adjetivos para describir todo el relato en sí, los personajes, la escena, el donde se encuentran... Sí, es tan todo tú, pero no es tan todo yo. Con esto quiero decir que normalmente tus entradas me conmueven, siento algo en ellas. Por desgracia, y creo que es la primera vez que te hago un comentario crítico, esta no ha sido de las mejores que te he visto. La segunda parte compensa mucho mejor que la primera, pues en la segunda he visto esa sensación que me produce leerte. En cambio, la primera... no sé, no me he sentido como toca, algo le ha faltado o me ha sabido a poco. Dios no sé ni como te estoy diciendo esto, estoy un poco nervioso y todo. No quiero que me odies ahora T.T ni mucho menos que te sientas mal o cosas de esas (Si te hubiera hecho comentarios críticos antes no me sentiría así ahora..) a ver que me aclare u.u No te recrimino nada, es más, sabes que amo como escribes (amar de amar, tus textos como filosofía de vida) no quiero que te molestes, ni que ahora no me quieras igual u.u. Es solo que quizás me tienes mal acostumbrado a maravillas por tu parte, y esta segunda si que lo ha sido, un aunténtico Yaiza (Aquí como los Goya) en todo su esplendor. En cambio la primera le ha faltado algo, no quiero decir que esté mal, es decir, todas tus segundas partes suelen ser mejores que las primeras (la mayoría y según mi punto de vista). Lo que quiero decir es que la primera la he visto más flojilla de los Yaiza a los que acostumbro. Eso no quita que no me encante que hagas partes y partes, y sobre todo que no tengas que estar orgullosa de tu texto, que merece la pena. Madre mia ¿enserio estoy escribiendo esto aún? Estoy por borrarlo todo T.T comentario crítico y el primero T.T que triste.. No quiero extenderme más que ya me esta doliendo hasta el alma u.u Sé que quizás he dado vueltas en círculo, yo soy muy así. Espero que no te molestes, y que me encanta tu 2 parte. Sigue escribiendo maravillas como estas (y no abandones tus metáforas eh?!)

    Se te quiere y esas cosas

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  6. Pues yo vengo a pisar fuerte.
    Creo que la primera entrada es tan necesaria como increíble. Me gusta leer a una escritora que me tiene adicta a sus metáforas y de vez en cuando me sorprenda con un texto "limpio". La entrada anterior la alabo casi tanto como esta. Te saliste de tus propios márgenes y supiste dejarnos con ganas de más sin necesidad de grandes adornos.
    ¿Sabes que te digo? Escribe como quieras, porque sigas la pauta que sigas, sorprendes, enganchas y lo haces de maravilla.
    Te admiro.
    S.

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  7. Basándome en la increíble canción de los beatles, Michelle, que suena de fondo en mi habitación, te diré: Yaiza, my belle, dime cómo lo haces.
    Yo estoy totalmente de acuerdo con Sab, La primera entrada es muy necesaria, tanto, si cabe, como la segunda. Y lo que te hace especial y buena escritora y bloggera, es esto, es que hagas lo que hagas, siempre consigues brillar.
    Cuando haces un texto más difícil o culto, consigues sorprendernos con tu sabiduría y tu don. Pero cuando escribes algo, que simplemente, te sale, más fácil (No me refiero a peor, simplemente, más sencillo) también consigues llegarnos.
    Porque no necesitas dar mil vueltas a nada, ya que sin quererlo, lo haces perfecto.
    Bien, (Hago esta reflexión porque he estado cotilleando los demás comentarios) Pero he de decir, que a mi me ha encantado, porque el tema del amor, odio, olvido, pasado, presente, afu. Me supera. Y aunque no quiera pensarlo, y aunque no quiera estar de acuerdo, creo que tienes razón, que de alguna manera el pasado siempre vuelve, porque esos pequeños gestos (Los labios rojos, el rizo que caía ligeramente sobre su cara) Nunca podrás olvidarlos, por lo que nunca podrás dejarlos.
    Y ese final, ay, ese final. Sublime.

    Me despido, que me lio a escribir y soy muy plasta.

    Te admira siempre,
    Mir.

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  8. No voy a enrollarme mucho porque sino siempre escribo comentarios caca.
    Yaiza. Enhorabuena. Me levanto y te aplaudo. Un texto simple y lleno de mil cosas a la vez. Estoy de acuerdo con Sab, la primera parte fue espectacular y a dado paso a esta, osea que genial.
    Siempre cambias, nunca te estancas en el mismo estilo y es bueno, aunque todos tus textos tienen un toque tuyo.
    Tus metáforas. Tu texto. Tu imaginación y tu todo. Quiero leer ya la tercera parte.
    Por cierto, para mí todo sigue siendo, un poco, una incógnita.
    Te admira, te quiere y te asdfrtgh,
    Lau.

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