30.8.12

Ya nunca sucede nada.

Se despierta extremadamente temprano en una cama vacía. Más vacía aún sin su alegría de vivir. Permanece tumbada, encogida sobre sí misma y abrazada a la almohada mientras mira hacia la ventana durante algunos minutos. Espera que aquel haya sido por fin el verdadero despertar, y que todo este infierno haya sido un horrible delirio.

A sus espaldas no hay nadie. Hace días que ya no hay nadie. Lo encuentra todas las mañanas en el mismo lugar, aguardando su llegada como de costumbre. Y nunca sucede nada. La puerta nunca se abre, y el timbre ya no suena tres veces seguidas. Tampoco nadie se despierta ya riendo, ni nadie se despierta con su maravillosa carcajada. Ya nunca sucede nada en aquella casa en la que falta lo más importante.

Decide levantarse. Arrastra los pies por toda la casa, le encuentra donde esperaba. En ese gran sillón del salón, esperando. Esperándola. Pero no vuelve. Quién sabe si volverá. Por si acaso, ella no pierde la esperanza. Y con toda esa esperanza en uno de sus puños, enciende el interruptor de su cuarto.

Apoyada en el marco de la puerta observa el lugar sin poder evitar una lágrima. Ni dos. Todavía no se le han terminado. Han pasado ya días. Muchos días. Incluso meses. Demasiados meses. Demasiados meses sin su pequeña. Pasea la mirada por aquella pequeña cápsula del tiempo, y le parece que en cualquier momento va a escuchar su dulce vocecilla preguntando qué hace mirando sus cosas. Como si, de repente, fuese a entrar apurada y a esconder siempre todos esos papeles que tenía escritos llenos de nombres de chicos y secretos.

"Ay, hija mía." musitó con angustia y un nudo en la garganta.


Y termina tirada en su cama, con la cara hundida en su almohada en la que todavía puede respirar su olor. Encuentra la fragancia de su colonia en una estantería, y como todas las mañanas, para creerse que en realidad sólo ha ido a dormir a casa de alguna amiga, la esparce por la habitación y se deja sucumbir en su aroma. Es como tenerla cerca. Como tenerla allí, junto a ella.

Es casi como si en cualquier momento, su padre no la esperara en vano. Y de repente, la llave girara y apareciera ella con sus zapatillas desatadas y sus pantalones cortos, con su pelo recogido y su sonrisa brillando. Como si fuera a volver algún día. Como si no supieran de sobra que, probablemente, jamás la encontrarán.


Esta entrada va dedicada a todos aquellas personas desaparecidas de las que, de repente, ya no se sabe nada, y a todos sus seres queridos (familia, amigos y demás conocidos). Todos nosotros somos conscientes de muchos casos como Marta del Castillo, Jeremy Vargas, etc. Pero sobre todo, el de los pequeños Ruth y José, un caso de total actualidad.  En este caso, sus restos óseos han sido hallados. Al menos su familia ya conoce la verdad.
Mi más férreo apoyo para todas sus familias.

10 comentarios:

  1. Claro que si Yaiza y te comento que de a poquito has ido tejiendo maravillosamente bien esa tristeza, soledad, vacío que se siente cuando alguien se va....sobretodo cuando se marcha a un viaje sin retorno.

    Un placer leerte

    Saludos

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  2. Un texto precioso, muy triste, demasiado, ya que como tu dices son casos de actualidad que muchas personas están viviendo actualmente. Pero me parece un detalle muy bonito que escribas textos como estos para en cierta parte dar a conocer la angustia que pasan los familiares con la desaparición de aquellos a los que quieren.
    Gracias por pasarte por mi blog, de nuevo he publicado por si quieres pasarte :)
    Un besito

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  3. Dios es muy triste este texto aunque tambien es bellisimo, lo escribiste de una manera tan real y crudo, justo como sucede en la vida real... Encerio te digo que con cada texto que escribis te superas, Porque es espectacular...
    Un beso enormee y es muy feo pensar que esto sucede tantas veces en la vida real...

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  4. Increíble entrada. Increíble, emotiva, impresionante... DEMASIADO.
    Es esa cruda realidad que todos sabemos, que nacemos con ella dentro pero solo la escuchamos cuando somos conscientes del significado de lo que nos susurra al oído.
    Es increíble la poca importancia que le damos a veces. Nos enfocamos en querer darle más importancia a lo nuestro que a un "de todos".
    No sé, creo que me estoy liando un poco, pero bueno... Que esta entrada es maravillosa, casi tanto como el texto que me mandaste para el concurso y me dejó con la boca abierta.
    Increíblemente buena, eso es lo que eres.
    Querida Yaiza, te espero por mi última entrada; sabes que eres una de esas bloggers que siempre me sacan sonrisas con sus comentarios.
    Un beso! :)

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  5. Bueno, estas entradas las leí hace tiempo, porque sabes que he estado de vacaciones, y la verdad esta última tiene muchísima razón, es preciosa aparte, y además, y como es el último caso, no entiendo como un padre puede quemar a sus hijos, como puede dejarlos arder oyendo sus sollozos, sinceramente si a eso se le considera persona o animal, yo prefiero llamarle individuo. Por otra parte, la entrada de abajo esa de él y ella, esta bien, no es que a me haya gustado como el resto, pero esta la mar de bien. La verdad es que como estoy tan acostumbrado a leer frases largas, encontrarme de una en una, separadas con un punto, era raro para mi lectura, pero muy muy específico a la hora de entender. Sin duda, otra entrada de las tuyas, y como siempre, sorprendiéndome ;)
    (K)
    Pd: diviértete en las fiestas

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  6. Hacía siglos que no me pasaba por tu blog y vengo y me encuentro con esto... Felicidades, has hecho que se me pongan los pelos de punta. Tienes toda la razón del mundo, es inimaginable el dolor que estarán todos sintiendo. Encima todavía hay gente que es capaz de reirse de ellos, como con las parodias de José Bretón y Ruth y José en twitter. Debeeían recibir un gran castigo por jugar con el sufrimiento de la gente. Un abrazo enorme Yaiza, me pasaré más a menudo por tu blog para seguir sorprendiéndome. :)

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  7. ¡Estoy de vuelta! Aunque ya que comento en esta entrada, no sé si debería decirlo con esta alegría... :| Leí el texto cuando lo publicaste, y tengo una idea general de lo que cuenta pero tengo varias cosas que decirte así que lo resumiré en que es un texto muy... ¿profundo? No sé cómo describirlo... Por supuesto, increíble, una vez más.
    Como te dije, he leído todas tus entradas según las has ido publicando, no te voy a poner un comentario en cada una de ellas porque sería abusar pero me han gustado mucho, en especial ''El viaje de los cobardes.''
    También tengo que decirte que te contesté al correo :) Y que no te vi por mi última entrada :$ no es una maravilla, pero la publique la mañana antes de irme y esperaba ver un comentario tuyo, pero no importa jajaja supongo que al despedirme pude dar a entender que no volveria a publicar hasta después de agosto.
    Creo que no tengo que comentarte nada más, ya vuelven mis comentarios largos, ¿eh? Jajaja, un beso!

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  8. Eres única Yaiza, no sé de dónde se te ocurrió la idea para escribir un texto sobre esto pero ha sigo genial leerlo y disfrutarlo, sobre todo como has plasmado todo el tema. Siempre consigues sorprenderme con todo lo que publicas, cada día diferente, cada día más sorprendente, me encanta eso de ti, de verdad.
    Muchos besos!

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  9. Que hermoso Yaiza, escribes realmente hermoso, es de tus mejores entradas, me recordó mucho a mi hermanita cuando murió. Un abrazo.

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  10. Dios, esta entrada es muy emotiva. Debe ser muy doloroso perder a un ser querido y no saber si está vivo o muerto; eso es lo peor. Hay casos como los de Madeleine, y otros de famosos como la hija de Albano, Ylenia, que lleva por la fecha veinte años desaparecida.

    Besos xx

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